Berrinches

PorAraceli Vega

Complacer el capricho de tu hijo con un berrinche, refuerza su actitud manipuladora

¿Te has visto obligado alguna vez a darle a su hijo o hija lo que pedía caprichosamente por no escucharlo gritar más o porque en ese momento estás cansado y prefieres darle lo quiere antes que afrontar una discusión?

Y es que es comprensible que a veces los padres o madres cedamos en estas situaciones, porque no siempre tenemos el mismo nivel de resistencia al conflicto; ni sentimos siempre la misma capacidad para afrontar la insistencia de nuestro hijo en pedir y pedir algo que exige con un berrinche o rabieta.

Así que vamos a considerar algo importante, para los momentos de mayor insistencia de nuestro hijo y de mayor debilidad para ceder en nosotros, lo que mejor nos pueden ayudar, es saber por qué no debemos consentirlo. Tenerlo claro nos da el impulso para actuar.

Desde pequeño el niño o la niña empieza a manifestar sus deseos y no hay ningún filtro que por sí mismo pueda poner a sus deseos; el filtro de si eso es bueno o no para él, lo tenemos que poner los padres. Así que poner el límite a sus deseos es un acto de verdadero amor, porque es la forma de enseñar a tu hijo a tener discernimiento.

¿Qué ocurre si cumples un deseo expresado a través de un berrinche en un niño pequeño, o de un chantaje emocional en un niño que es mayor? Que estás reforzando esta actitud de conseguir las cosas manipulando a otros.

Los niños caprichosos no mejoran su actitud por sí mismos, lo que suele ocurrirles es que a menudo reciben el rechazo en sus relaciones en el exterior, y sufren con ello sin saber muy bien por qué son rechazados. Suelen estar perdidos en las relaciones con conflictos y dificultades, siendo incapaces de solucionar los problemas que tienen al querer imponer sus deseos.

Así que cuando tu hijo te coacciona con un berrinche o rabieta para que le des algo y tú permaneces en tu actitud de no dárselo, estás ayudándole a entender qué pedir y cómo pedirlo. A la vez le estás ayudando a esperar con ilusión y a saber relacionarse con los demás, teniendo en cuenta sus sentimientos, entre otros beneficios.

¿Qué puedes hacer ante el berrinche? Jamás pegarle, ni insultarle ni gritarle; todo esto reprime, pero no soluciona ni educa. Lo que ayudará a todo lo que hemos explicado anteriormente es decirle que ves que está llorando o enojado, pero que no le vas a dar lo que te pide. A veces se recomienda ante una rabieta no hacer caso al niño e ignorar su conducta, pero personalmente no creo que esa sea la mejor actitud; porque en un niño pequeño esa indiferencia puede llegar a generar sensación de abandono y el berrinche acaba siendo incontrolado por el niño.

La actitud más correcta que puedes mantener es la mantenerte firme de forma serena y diciéndole que ves sus sentimientos; incluso nombrarlos es algo que le ayudará a comprender mejor la necesidad de su cambio de actitud. Y seguir diciéndole que no le puedes dar lo que te está pidiendo. Tu firmeza le hará entender que es inútil continuar por esta vía.

Estos consejos y muchos más que te ayudarán a dar a tu hijo esa educación excelente que buscas, los puedes encontrar en nuestro curso “Cómo educar con límites sanos a tu hijo” Entra aquí para tener más información.

 

 

 

 

PorAraceli Vega

¿Cuál es el origen del berrinche o rabieta de tu hijo?

Entre los 2 y los 4 años los berrinches o rabietas forman parte del desarrollo del niño que está aprendiendo a gestionar sus deseos y las emociones que le surgen cuando no los cumple.

Pero ¿todos los berrinches vienen por los deseos que no han sido cumplidos? No. Algunos berrinches pueden venir de necesidades del niño o la niña que los padres no están atendiendo.

Por ejemplo, es muy tarde por la noche y estamos con unos amigos. Nuestro hijo, que hasta hace unos segundos jugaba con los hijos de nuestros amigos tranquilamente, empieza a tener un berrinche por algo sin importancia ocurrido con otro niño. Sin duda, es el momento de atender a la necesidad de dormir del niño.

O estamos en una tienda comprando ropa para nuestro hijo y, de pronto, a causa de algo sin importancia, rompe a llorar y acaba en una rabieta. Es el momento de decidir si nos quedamos para comprar la ropa o bien salimos con nuestro hijo para tratar de calmarlo. Y es que puede ocurrir que, cuando hay muchos estímulos externos, exceso de ruido, estrés por la rapidez de hacer muchas cosas en poco tiempo etc., nuestro hijo tenga este tipo de reacción.

A veces los niños se sienten sobrepasados por las condiciones del exterior y su manera de expresarlo es con esta reacción que se llama crisis sensorial. Y es diferente a lo que conocemos como un berrinche. Es preciso averiguar y atender a la necesidad del niño como pueda ser irse del lugar, como en este caso anterior. Y eso ocurre muchas veces con niños con alguna característica especial como TDH o niños con hiperactividad.

Por tanto, vemos que en situaciones como las que hemos descrito, cuando el desencadenante del berrinche es algo externo, estamos ante una crisis sensorial; y es fundamental que realmente atendamos la necesidad del niño que la mayor parte de las veces no es capaz de expresar por sí mismo (tranquilidad, comida, sueño…)

Sin embargo, cuando el berrinche se ha producido porque nuestro hijo quiere algo de forma imperativa y caprichosa, entonces es necesario poner freno a su conducta.

¿Cómo sabemos que el berrinche es una estrategia de nuestro hijo para conseguir algo? Hay algunos síntomas que lo indican: llora o grita solo dependiendo de si le miramos o no. Otra característica es que, cuando le damos lo que quiere, cesa su llanto. Es decir, hay un perfecto control de su llanto o de sus gritos hasta conseguir lo que quiere. Y en ese caso sí que es necesario ponerle un límite claro y firme.

El llanto o los gritos de nuestro hijo se van a prolongar en la media en que sienta que nos puede “convencer” con ellos, así que nuestra firmeza con afecto en decirle que no vamos a ceder, le va a disuadir más pronto de seguir en su actitud.

Puedes conocer todos los detalles acerca de las clases berrinches, cómo actuar y conseguir las mejores conductas en tu hijo con nuestro curso sobre “Cómo educar con límites sanos a tu hijo” Entra aquí para tener más información.